Una marca negativa de 24 pérdidas de balones hunde al Heat


Dos juegos. Así de poca duró la cadena de victorias del Heat. Cuando parecía que doblaban la página y se encaminaban a mejores cosas, los inquilinos de Biscayne Boulevard se vieron superados 110-102 en el inicio de su tema de Miami Vice.

El motivo de nostalgia en torno a la famosa serie de TV de los años 80 no trajo el triunfo a un conjunto que se encuentra con un roster recortado y siente la ausencia de algunos de sus mejores hombres.

Sin Goran Dragic, Dwyane Wade, James Johnson y Dion Waiters, Miami no podía darse el lujo de imponer una marca negativa para la temporada de 24 pérdidas de balones.

Y no es que el Heat dejara de luchar. Al contrario, los de casa se entregaron por completo, al límite de sus fuerzas, especialmente un Hassan Whiteside que sumó su segundo encuentro con 20 o más rebotes por primera vez en su carrera.

Whiteside finalizó con un doble-doble, pero Miami falló en los minutos finales, mientras Víctor Oladipo y Domantas Sabonis dominaban el encuentro a la hora decisiva y aportaban 22 y 17 cartones, cada uno.

Que Miami haya ganado la primera mitad 59-51 fue un testamento más de la inhabilidad de los Pacers para aprovechar las oportunidades de producción de los locales, porque el Heat cometió varios errores y se metió rápido en problemas de faltas.

El primer parcial resultó rugoso, poco vistoso, con un baloncesto trabado en el medio de la cancha que no encontró fluidez hasta más allá de consumido el séptimo minuto del período.

Whiteside, quien tuviera una excelente mitad inicial en el juego previo contra San Antonio, en esta ocasión se metió profundo en el tema de las penalidades y su aporte se vio algo limitado a seis rebotes y siete puntos.

Pero a pesar de los problemas de faltas –Josh Richardson fue otro en apuros desde bien pronto-, a los Pacers les costaba trabajo capitalizar en la línea de cobro de tiros libres al no encontrar el aro en múltiples ocasiones.

Para el segundo tiempo, el juego se hacía algo más vivo al punto que Thaddeus Young era expulsado por clavarle el codo en el rostro a Kelly Olynyk a 1:38 minutos del pitazo que marca el medio del encuentro.

Sin duda, si Miami terminó arriba se debió en gran parte al trabajo de Olynyk y Tyler Johnson, los cuales sumaron 14 y 13 puntos, respectivamente.

El tercer período resultó intenso con un Heat que intentaba retener su diminuta ventaja y unos Pacers que se desataron con el ataque de Oladipo y Sabonis –hijo del legendario Arvidas-, quien aprovechó la ausencia de Whiteside para imponerse a la defensa menor de Miami.

A 1:38 minutos, finalmente Indiana logró encaramarse en la cima de la pizarra para conquistar el tercer parcial 33-21 y dejar preparado el camino para el cierre del encuentro y un final de vértigo.



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