Una comensal de ‘First Dates’ califica a su cita como “difícil de mirar”, ya que su hombre ideal “es Obélix”


Diego y Carolina, en ‘First Dates’.
CUATRO

Hay cosas que entran por los ojos, y la primera impresión es la que queda. La que tuvo Carolina con Diego en el programa de este jueves en First Dates fue bastante mala. La barcelonesa llegó al restaurante de Cuatro admitiendo que “no considero rara, sino que mi entorno tiene otras costumbres en las que yo no encajo, por eso soy friki, y busco los ámbitos de los que todos son como yo”. Mientras que su cita, también de Barcelona, reconocía que en “el tema del amor me ha ido a trompicones, ni bueno ni malo”. Y confesaba que “mi arma secreta en la cama es el tema de la lengua, se vuelven loquísimas”.

Carolina comentó que “según le he visto me ha venido a la cabeza la película de El milagro de P. Tinto, pero seguro que es buen chico”. La cena la comenzaron hablando de sus relaciones anteriores, pero, en un momento dado, Carolina confesó a cámara que Diego “es difícil de ver, pero es muy simpático y se ríe mucho. Y la reírnos los dos, ha comenzado la sintonía”.

Cuando él le preguntó si le gustaban los niños, ella dijo que sí, pero matizó: “No me gustan los niños en plan madre, sino que yo soy una niña más”. Entonces, Diego le dijo que tenía dos hijos, un niño y una niña, y Carolina admitió que “no me esperaba que fuera padre y menos de dos hijos. Eso es que ha estado con una mujer por lo menos dos veces y ha cumplido el sueño de ser padre, yo todavía no lo he conseguido y ahí me ha dado envidia”.

Según avanzaba la cena, se fueron sincerando cada vez más. “Hay algo que te tengo que confesar”, dijo Carolina. “Queda mal que lo diga una mujer, pero quizá sea un poco fiera y cuando alguien es más delgado que yo o igual de tamaño, tiene pocas posibilidades conmigo porque lo exprimo. Necesito a alguien que de tamaño sea mínimo como yo, o el doble. Mi perfil de hombre ideal es Obélix”.

Al final, mientras que Diego sí que quería una segunda cita con Carolina “porque me ha sabido a poco”, ella prefirió que no, por lo menos como pareja, pero no le cerró las puertas por completo al amor, ya que le dijo que “si nos volvemos a ver y nos vamos conociendo, quien sabe, si comes tanto como Obélix…”.



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