Trump planea quitar derecho a ciudadanía a hijos de inmigrantes


El presidente Donald Trump declaró en un video revelado el martes, que planea firmar una orden ejecutiva para eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento a bebés nacidos en Estados Unidos de padres que no son ciudadanos o son inmigrantes indocumentados. Pero expertos legales opinan que sería muy difícil, sino imposible, para el presidente ejecutar ese plan mediante una orden ejecutiva.

“Esta es la proposición más absurda y ridícula”, dijo Rebeca Sánchez-Roig, quien fue fiscal federal de la policía de inmigración por más de 15 años y ahora se dedica a la práctica privada en Miami.

“No importa lo que [Trump] quiera hacer por cuestiones políticas, él no puede simplemente decir ‘ya no eres un ciudadano de Estados Unidos.’ Eso es legalmente imposible siempre que haya una enmienda constitucional que diga que todas las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanos de Estados Unidos”, dijo Sánchez-Roig.

Trump, quien ha abogado durante mucho tiempo por el fin al derecho de ciudadanía por nacimiento para los hijos de inmigrantes indocumentados y extranjeros con visas temporales, hizo los comentarios a Axios en HBO. El medio publicó un clip de la entrevista el martes por la mañana, justo una semana antes de las elecciones intermedias, causando el rechazo casi inmediato de activistas, legisladores y expertos legales.

Aun así la noticia causó preocupación: Alrededor de 275,000 bebés nacieron en los EEUU de padres inmigrantes sin estatus legal en 2014, lo que representa alrededor del 7 por ciento de los 4 millones de nacimientos en el país ese año, según el Centro de Investigación Pew. Según un análisis de Pew, más de 4 millones de menores nacidos en los Estados Unidos tienen al menos un padre indocumentado.

En Miami-Dade, donde más de la mitad de los casi 2.6 millones de residentes nacieron en otro país, grupos pro inmigrantes y congresistas demócratas y republicanos rápidamente expresaron su oposición al plan.

María Rodríguez, Directora Ejecutiva de la Coalición de Inmigrantes de la Florida, describió el plan como otro ataque de Trump a la comunidad de inmigrantes y dijo que las familias inmigrantes están “más fuertes y más decididas que nunca”.

“El gobierno de Trump ha tratado de hacer todo lo posible para perseguir a nuestras familias: usaron fondos de ayuda en desastres para construir campos de internamiento para inmigrantes y poner a nuestros niños en jaulas. Han tratado de quitarles los beneficios a los inmigrantes independientemente de su estatus legal a través de los cambios propuestos a los requisitos de residencia. Trataron de asustarnos para que no nos contaran en el censo y redujeron la cantidad de refugiados permitidos en el país a las cifras más bajas de la historia. Y ya han tratado de quitarnos la ciudadanía a través de un equipo especializado para abrir casos de desnaturalización sin precedentes”, declaró Rodríguez.

“Ahora Trump quiere negar la ciudadanía a los hijos recién nacidos de inmigrantes, en directa contradicción con la Constitución de EEUU, y diciendo mentiras fácilmente refutables, que afirman que EEUU es el único país que otorga la ciudadanía por nacimiento”.

Trump le dijo a Axios que Estados Unidos era “El único país en el mundo donde una persona viene y tiene un bebé, y el bebé es esencialmente un ciudadano de los Estados Unidos… con todos los beneficios… Es ridículo. Es ridículo”.

Pero la afirmación del presidente es falsa. De hecho, varios informes indican que más de 30 países, incluidos Canadá y México, otorgan la ciudadanía por nacimiento.

Tras las declaraciones de Trump, varios congresistas federales del sur de Florida, entre ellos el representante republicano Carlos Curbelo, la demócratas Frederica Wilson y el senador demócrata Bill Nelson, aclararon en medios sociales que la ciudadanía por derecho de nacimiento está protegida por la Constitución y que el Presidente no puede ponerle fin por orden ejecutiva.

En un correo electrónico al Herald, Joanna Rodríguez, portavoz de la oficina de Curbelo, dijo: “El Congresista no apoya el cese de la ciudadanía por derecho de nacimiento por cualquier medio y se opondría a tales esfuerzos en el Congreso”.

En un comunicado, el representante federal por el distrito 25 Mario Díaz–Balart, dijo que estaría totalmente en desacuerdo con la posible orden ejecutiva que Trump.

“Como miembro del Congreso, tomo un juramento para apoyar la Constitución de los Estados Unidos. En este caso, la Enmienda 14 a la Constitución de los Estados Unidos establece que todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos. Por lo tanto, todas las personas en EEUU, excepto los diplomáticos extranjeros acreditados en casos específicos, están sujetas a las leyes de EEUU y, si nacieron en los EEUU, son ciudadanos de EEUU”, dijo Díaz–Balart.

La oficina del senador republicano Marco Rubio no emitió una declaración al Miami Herald. En una entrevista con Fox News en 2015, Rubio dijo que no apoyaba la derogación de la enmienda 14 pero que entendía que se había abusado de la ley de derecho a la ciudadanía. En ese entonces, Rubio expresó estar abierto a considerar políticas que abordaran el problema.

“Lo veo en el sur de la Florida, donde vivo. No estoy hablando de personas pobres. Son familias adineradas que vienen, con ocho meses y medio de embarazo, de América Latina, van al hospital, tienen un hijo con ciudadanía estadounidense, regresan a su país de origen y así aseguran que si algo les sale mal, tienen la ciudadanía”, dijo Rubio, citado por Washington Examiner. “He dicho antes que estoy abierto a explorar maneras de supervisar a las personas que vienen aquí deliberadamente con el propósito de tener un hijo [en EEUU]. No sé cómo haríamos eso”.

El sur de la Florida es el área metropolitana con la quinta población indocumentada más grande en los Estados Unidos, con casi medio millón de inmigrantes indocumentados que viven en las áreas de Miami, Fort Lauderdale y West Palm Beach, según un análisis del Centro de Investigación Pew.

“Siempre me han dicho que necesitaba una enmienda constitucional. ¿Adivina qué? No la necesito”, le dijo Trump a Axios, refiriéndose a su capacidad de poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento a través de una orden ejecutiva.

Aunque Trump asegura que puede cambiar la regla con su sola firma, algunos expertos en el sur de la Florida dijeron que es poco probable que el presidente tenga poder para anular o alterar unilateralmente la ciudadanía por nacimiento de los niños nacidos en territorio estadounidense, independientemente del estado legal de los padres, porque es un derecho consagrado en la enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos. Una orden ejecutiva de Trump con ese fin, provocaría rápidamente desafíos legales y posiblemente terminaría en la Corte Suprema.

El profesor de derecho de la Universidad de Miami, Kunal Parker, quien se especializa en historia legal estadounidense y ley de inmigración, dijo que, en última instancia la última palabra la tendría la Corte Suprema, a la que Trump recientemente nombró el juez conservador Brett Kavanaugh.

“El punto clave aquí es que nada será legal hasta que la Corte Suprema de Estados Unidos decida cuál es el significado de la regla de ciudadanía por nacimiento. Ni el Congreso ni el presidente podrán cambiar eso sin la Corte Suprema”, dijo Parker.

El Congreso aprobó la enmienda 14 en 1866 después de la Guerra Civil, para garantizar los derechos de ciudadanía a los afroamericanos descendientes de esclavos. La enmienda anuló una decisión de la Corte Suprema de 1857 conocida como la decisión Dred Scott, que negaba los derechos de ciudadanía a las personas “cuyos antepasados fueron importados a los Estados Unidos y vendidos como esclavos”.

La protección legal de la enmienda 14 fue retada en 1898, cuando a Wong Kim Ark, nacido en San Francisco de padres chinos, se le negó la entrada a los Estados Unidos luego de un viaje temporal a China. El tribunal dio la razón a Kim Ark y opinó “inequívocamente que las personas nacidas en los Estados Unidos son ciudadanos del este país. La ciudadanía de tus padres no tiene nada que ver con tu capacidad para convertirte en ciudadano”.

“[Este asunto] fue litigado hace más de un siglo, [pero] ha sido cuestionado por académicos”, dijo Parker. “En varios momentos ha habido personas que han cuestionado su significado”.

Algunos conservadores argumentan que la enmienda 14 y la disposición del caso de Wong Kim Ark tenían la intención de garantizar la ciudadanía solo para los niños nacidos de ciudadanos y residentes permanentes legales. Por lo tanto, argumentan que los hijos de inmigrantes no autorizados y las personas que visitan los Estados Unidos con visas temporales no tienen un derecho automático a la ciudadanía al nacer.

Durante años, algunos congresistas republicanos han presentado varios proyectos de ley para acabar con la ciudadanía por nacimiento pero no han recibido el apoyo necesario para lograrlo.

Por su parte, el académico experto en temas constitucionales John Eastman opinó en Axios, en HBO, que la Constitución ha sido “mal aplicada” en las últimas cuatro décadas.

La enmienda 14 establece que “todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del Estado en el que residen”.

Eastman sostiene que la línea “y sujetas a su jurisdicción” se refiere a las personas “con plena lealtad política a los Estados Unidos”, como los residentes permanentes y los ciudadanos.





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