Raquel Revuelta, muy afligida tras la repentina muerte de Miguel Ángel Jiménez, el padre de sus hijos


No podía ni hablar. Todo eran lágrimas para ella. De una forma inesperada y sorpresiva, tras una operación que en teoría, tal y como le dijeron, no revestía gravedad, ha muerto Miguel Ángel Jiménez, exesposo y padre de los hijos de Raquel Revuelta, que está pasando unas horas terribles.

Este miércoles el abogado y empresario ingresaba en el hospital para una operación de corazón que, en teoría, sería casi entrar y salir del quirófano. De hecho, al centro hospitalario le llevó en coche su hija mayor, Claudia -que se hizo famosa por participar en la cuarta edición de La Voz, en 2016-, y tan bien lo pintaban los doctores que colgó en redes sociales una fotografía los dos juntos antes de la intervención.

Esta comenzó ese mismo día a las 3 de la tarde. Pasaron las horas. Los nervios fueron a más. Pero a las 3 de la madrugada (12 horas después), salieron los médicos diciendo que todo había salido según lo previsto. Hubo un enorme exhalo de alivio.

Sin embargo, a primera hora del jueves, reciben una llamada: ha habido complicaciones. No se pudo hacer nada. Muy poco después se notificaba su defunción y comenzaron las lágrimas. No solo de Raquel Revuelta, sus hijos y su familia, sino también del inmenso número de amigos y conocidos que tenía por todo Sevilla.

Actualmente, a Miguel Ángel Jiménez y a la presentadora les unían Claudia, Miguel Ángel y Nicolás Román, que nacieron, respectivamente, en septiembre de 1995, febrero del 98 y julio del 2001 y que ahora mismo tienen 24, 22 y 18 años, respectivamente. Pero su historia de amor fue más larga, dado que se conocieron en el año de la Expo de la capital andaluza, en 1992.

Dos años después, el 9 de septiembre de 1994, contraían matrimonio por la iglesia. Miguel Ángel Jiménez era alguien deportista y que se hacía querer muy fácilmente por todos, siempre abierto y atento y con don de gentes, pero en relación a la prensa siempre quiso permanecer en un segundo plano.

Laboralmente hablando, llegó a ser uno de los ejecutivos más importantes dentro de Publiespaña, la empresa de Mediaset que se encarga de su publicidad. Por este trabajo acabó trasladándose a Madrid pocos años después de la boda. El matrimonio duró 15 años.

Tras la separación, mientras Raquel Revuelta comenzaba como empresaria, ambos acordaron que lo principal serían sus hijos y que tendrían una relación cordial por ellos. Y así lo hicieron, trasladándose de nuevo Jiménez a Sevilla y continuando con el negocio familiar, dedicado al campo -tenía tierras en Huelva y él siempre fue alguien ligado a la naturaleza-.

Recuperado el anonimato y con nueva pareja, mantuvo una enorme cordialidad con Revuelta por sus hijos, a los que amaba y adoraba. Los cuatro, la presentadora, que dentro de anda regresa a los platós para ser jurado del nuevo reality de moda flamenca de Canal Sur, Aguja flamenca, y los hijos, llegaron al Tanatorio de la S-30 de Sevilla a las 14.30h.

Vestida de negro, con los ojos enrojecidos, muy afligida, apenas podía repetir: “Mis niños, mis niños, solo puedo pensar en ellos”.



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