Michel Brown, Un aparecido… muy bien parecido


El alma en pena de un millonario apuñalado se apodera del cuerpo de un asesino electrocutado… que a su vez trasmigra al cuerpo de un profesor moribundo. Esta es a grandes rasgos la escalofriante trama de fantasmas, espantos y aparecidos que estelariza Michel Brown en la novela Amar a muerte, una historia que ahonda en los misterios de la vida después de la muerte, donde el protagonista transmigra a otro cuerpo para saldar cuentas pendientes.

“Nunca tuve que hacer tantos personajes en una misma serie. Además son tipos bien distintos porque comienzo siendo El Chino Valdez, un sicario que es condenado a la silla eléctrica. Pero al momento de morir, penetra en su cuerpo el alma de León Carvajal. Más tarde tengo que hacerme pasar por Jacobo, un chofer guardaespaldas que se infiltra en su propia casa con el fin de averiguar quién lo mandó matar”, cuenta Michel, quien se preparó física y vocalmente para diferenciar al sicario, del magnate y el conductor. Y lo hace muy bien, pues cuando el difunto se le aparece a su viuda, ella queda fascinada con el guapísimo chofer ojiazul que va a manejar su carro… y poco a poco va sucumbiendo a sus encantos, sin sospechar que es su fallecido maridito en otro empaque.

“León cree que va a volver a su casa con su mujer y sus hijos en un cuerpo de un hombre mucho más joven… pero se entera de que su hermosa consorte le ha puesto los cuernos desde hace tiempo con su mejor amigo, y decide vengarse de su protegido y su esposa, porque cree que los dos planearon su asesinato”, explica el actor, el cual destaca que la serie abarca muchos géneros y temas diferentes.

“Es una especie de multigénero, porque tiene un poco de terror, misterio, romance… y la verdad es muy atractiva de ver porque además tiene mucha acción”, subraya Michel, quien prefiere no utilizar dobles en las escenas peligrosas.

“Un coreógrafo marca la secuencia… una pelea se demora entre 5 y 6 horas en filmarla”, asegura el argentino que se convirtió en uno de los galanes más codiciados en toda Latinoamérica desde que grabó Pasión de Gavilanes.

“Esa telenovela me abrió las puertas a nivel internacional. Ha sido uno de los proyectos más importantes en mi carrera actoral. Gracias a Franco Reyes conseguí todo lo que tengo hasta el momento”, confiesa el actor que en el 2005 realizó un viaje de promoción a España, donde tuvo tanto éxito que se quedó varios meses conduciendo programas y galas de Antena-3. Luego regresó a Bogotá para protagonizar Amores de mercado, que fue otro hit en la Madre Patria, donde recibió un premio por ser el actor más guapo de la temporada. También fue elegido para estelarizar la serie española Física Química… y en el 2008 se trasladó a Bilbao, para rodar su primer filme titulado: Pagafantas.

“Desde que regresé de España he tenido un ritmo de trabajo muy fuerte. Me llamaron para protagonizar las novelas La Mariposa, Los Rey y la película Cásese quien pueda. También tuve participaciones especiales en las series colombianas Corazón abierto y Correo de inocentes”, recuerda el galán al que Colombia le trae muy buena suerte, porque allí despegó su carrera internacional y conoció a su esposa, la actriz colombiana Margarita Muñoz.

“Estoy muy enamorado y me siento el hombre más feliz del mundo, pero soy muy malo para hablar de mi vida privada”, dice Michel, sin embargo nos comparte que conoció a Margarita en una fiesta y fue un flechazo a primera vista. Se casaron en febrero del 2013 en el país natal de su pareja.

“La celebración contó con la presencia de artistas, amigos y familiares, los cuales viajaron desde Argentina para el evento… porque mi familia la adora”, confiesa Misael Browarnik Beiguel, más conocido como Michel Brown, quien nació el 10 de junio de 1976 en Buenos Aires, en el hogar del actor argentino Carlos Brown y Silvia Luisa Beiguel. Aunque lleva la herencia artística en las venas, su entrada al mundo de la actuación fue de puro chiripazo.

“Desde pequeño me gustaba actuar, pero mi primera oportunidad llegó por casualidad, cuando acompañé a un amigo a un casting… y fui yo quien se quedó con el papel. Mi idea era seguir trabajando con mi padre en una fábrica textil pero me gustó mucho la televisión. Tenía 16 años y lo único que quería era dejar de estudiar, pues era muy vago en el colegio”, recuerda Michel, el cual empezó su carrera en 1993 en el programa Jugate conmigo. Luego participó en varias novelas juveniles en argentinas y en el 99 se trasladó a México.

“Un día recogí mil bultos en Buenos Aires y amanecí en el DF, sin contactos, amigos ni nada… tuve que aguantar hambre hasta que vino la oportunidad de hacer la novela juvenil DKDA en Televisa. Después en TVAzteca grabé varias series como: Que es el Amor y Súbete a mi moto. En el 2003 viajé a Colombia, a coprotagonizar Pasión de Gavilanes al lado de Mario Cimarro y Danna García, de gran éxito internacional”, dice el actor que desde entonces no ha dejado de trabajar. Sus más recientemente actuaciones fueron en las series La querida del Centauro y Falco con Telemundo… Hace unos meses transmigró a Televisa, para protagonizar Amor a muerte, una serie fantasmagórica que está arrasando en Hispanoamérica… y lo ha convertido en el galán del momento con su papel de un aparecido muuuy bien parecido.



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