Los duques de Cambridge se convierte en panaderos en su primer acto conjunto tras las vacaciones


Te levantas muy temprano, cuando aún las calles no están ni puestas, y entras en tu local para hacer todo aquello que durante el día te irán poco a poco quitando de las manos. La vida del gremio de los panaderos, básicamente, uno que desde este martes los duques de Cambridge conocen a la perfección (y hasta tendrían futuro en él, llegado el caso).

El príncipe Guillermo y Kate Middleton han comenzado tras las vacaciones su rutina habitual de actos y eventos a los que han de asistir por su posición y el primero ha resultado ser de lo más divertido para ellos -a pesar del madrugón que requería, claro-.

Porque el día no comenzó poniendo las manos en la masa, sino que el nieto de Isabel II y su esposa se acercaron a primera hora de la mañana al London Bridge Job, un centro donde ayudan a las personas desempleadas y en el que hablaron con ellos sobre cómo la pandemia del Covid-19 les ha afectado.

De igual forma, en su siguiente parada, una mezquita del East London, también el tema de conversación principal fue la manera en la que el confinamiento no solo les ha afectado como feligreses. Pero sin lugar a dudas, el momento más esperado era verlos dentro de cocinas.

En este primer día de trabajo, Guillermo y Kate se acercaron a una de las panaderías más famosas de la capital británica: Beigel Bake Brick Lane. Este establecimiento abre durante las 24 horas del día y es famoso por sus bagels, un pan de harina de trigo y con un agujero en el centro que desde el local realizan al estilo tradicional judío.

Las ventas del Beigel Bake Brick Lane se han visto muy mermadas debido a la pandemia del coronavirus así como al confinamiento, por lo que la imagen de los duques de Cambridge con los delantales y las mascarillas y lavándose con gel desinfectante era más que esperada.

Guillermo y Kate, en la preparación de bagels.
Guillermo y Kate, en la preparación de bagels.
Justin Tallis / GTRES

El matrimonio se puso manos a la obra e hicieron alguna que otra tanda de bagels, compitiendo entre ellos por ver quién los hacía mejores y, por si había alguna duda, fue Kate Middleton la ganadora, tal y como aseguró Elias Cohen, el dueño del local.

Entre bromas, el príncipe Guillermo, al conocer el veredicto del jefe del establecimiento, espetó un “Vale, como siempre”, que les sacó las risas a los presentes. Su esposa acabó achacándolo todo, en teoría, a la “pura suerte de principiante”.

La cuñada de Harry de Inglaterra sigue mostrando su lado más solidario, además, en los pequeños detalles: tanto su vestido, de la firma británica Beulah London, como su mascarilla, de Amaia London (y fabricada en España), donan parte de sus ventas a diversas ONGs.

Los duques de Cambridge, en una panadería.
Los duques de Cambridge, en una panadería.
Justin Tallis / GTRES



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