Los artistas locales se enfocan en el cambio climático


El cambio climático, la amenaza existencial a la forma de vida de billones de personas alrededor del mundo, siempre ha sido un tema atractivo para los artistas -especialmente durante el máximo evento de arte en el sur de la Florida, Art Basel.

El año pasado un cartel de neón a un lado del Perez Art Museum Miami decía “climate change is real” (“el cambio climático es real”) y muchos artistas realizaron performances en un tanque del tamaño de un elevador que se llenaba y vaciaba al azar frente al Miami Dade College.

Pero el arte más interesante este año sobre el cambio climático no llega del extranjero ni de Nueva York, si no de artistas que están integrados en sus comunidades.

Si los amantes del arte se desvían un poco de los lugares tradicionales de Miami y Miami Beach y se desplazan hacia el sur a Pinecrest Garden’s Hibiscus Gallery, encontrarán cien acuarelas en blanco y azul hechas con hielo derretido de la Antártica.

El artista de Miami, Xavier Cortada, utilizó hielo de un glaciar y sedimento que fue recopilado por científicos del cambio climático para realizar las imágenes, 60 de las cuales llevarán oficialmente el nombre de lugares costeros alrededor del mundo que son vulnerables al aumento del nivel del mar. El cónsul francés llamó a la de ellos “Tahiti;” España utilizó “Barcelona”.

“Cada persona que se subió a un avión para llegar hasta Art Basel y vió la exhibición tiene en el lugar donde vive una costa que le espera y que es tan vulnerable como Miami”, dijo. “Traté de mantenerlo lo más real posible”.

La obra de Cortada está apareada con un proyecto público de arte llamado “Elevation Drive”, en el que los murales marcan la elevación de cuatro intersecciones en un pedazo de Killian Drive en Pinecrest. Al igual, invitó a los residentes a utilizar sus diseños para colocar letreros en el patio (o pintar uno ellos mismos sobre algún cartel político viejo) declarando la elevación de su propiedad sobre el nivel mar.

“Creo que es un trabajo honesto de arte. No está escondiendo que Miami tiene problemas”, explicó. “Vamos a enfrentarlo”.

Los puntos débiles de Miami también inspiraron a Anastasia Samoylova, fotografa nacida en Rusia y que vive en Miami Beach desde el 2006, a documentar el riesgo de la región a través de los lentes de su cámara.

La exhibición “Flood Zone” (Zona de inundación) que estará expuesta en su estudio en el ArtCenter en Lincoln Road durante Art Basel. La misma muestra más de cien fotos de Miami que yuxtaponen la obsesión del área con promoverse como un paraíso para el turismo contra los daños reales que enfrentan las comunidades.

“La fotografía es una herramienta potente dentro la máquinaria capitalista. Se utiliza para vender cualquier cosa”, comentó. “Ciertamente Miami depende de su imagen para su sobrevivencia”.

Samoylova dijo que espera que lo que quede después de ver su exhibición es que el cambio climático es real y que está afectando ahora, aun si no es un tema común de conversación en muchas partes del mundo.

En Wynwood la arrista Linda Cheung trabaja en el mural de ralidad aumentada enfocado en los efectos devastadores -o oportunidades posibles- del cambio climático.

Su primer mural, que fue realizado en febrero del año pasado, “esemcialemnte representa a Miami como una sombra de si misma y lo que quiere representar de cara al mundo”, comentó. Muestra gruas de construcción y una pastilla de Xanax, el medicamento contra la ansiedad. Pero si es visto a través de una aplicación, el mural aparece en tercera dimensión y le ofrece al observador una opción: “no change” (no hay cambio) o “be the change”(sé el cambio).

“No change” transforma la escena en una versión inundada y distópica de la ciudad. “Be the change” muestra un ciudad verde, sostenible, con vida silvestre y ciclistas.

Para Art Basel Cheung y su equipo han realizado un segundo mural en 99 NE 25th Street; el mismo aborda la biodiversidad y la sexta extinción masiva. El pintor Reinier Gamboa creó una escena de las plantas y animales más icónicos de la Florida, como orquideas y cocodrilos. Pero a lo largo del mural se puede ver una enorme pitón que representa la humanidad como “la más invasiva de las especies”, dijo ella. Habrá video clips sobre lo que significa cada animal.

No va a estar terminado para estos días pero Cheung planifica llevar a cabo una fiesta informal según van pintando, incluyendo a músicos locales.

Misael Soto está relacionado con el gobierno de Miami Beach a través de una residencia de Public Life en el ArtCenter/South Florida’s Art. “Yo creo que los artistas son buenos haciendo que las personas re examinen sus conductas o los objetos que dan por sentado”, dijo Soto. “Yo tomo esto en cuenta en mi trabajo”.

Soto está colocando un par de señales de tránsito utilizadas el año pasado durante Art Basel. Uno de ellos solo tiene la palabra “stakes” (desafío) y está colocado en un palo largo cerca de una bomba de agua en Alton Road. Se supone que signifique los grandes desafíos que los residentes enfrentan en un mundo que está calentándose rápidamente.

Otro letrero que dice “someday…” (algún día) está al lado de una parada de autobuses que ha perdido el techo y uno de sus costados cuando pasó el huracán Irma y que después de un año no ha sido reparada.

El mes pasado Soto terminó el primero de tres proyectos que está realizando a través de una sociedad con Miami Beach -una exhibición llamada “Sand” (Arena) que utiliza los cimientos de la isla como medio para explorar el futuro de la misma. En Collins Park, poetas, historiadores y funcionarios de la ciudad a los que les encargó adaptarse al cambio climático hablaron desde una tarima hecha con bolsas de arena.

“Específicamente quise que el proyecto “Sand” no coincidiera con Art Basel porque no está dirigido a la comunidad internacional de arte; se trata de nuestros vecinos; se trata de los que ya estamos aquí”, dijo Soto.



Source link

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook