La COVID-19 acaba con la “ventaja de mortalidad” de los latinos mayores de 65


Denver (CO), 16 sep (EFE News).- Los latinos de entre 65 a 74 años han perdido debido a la COVID-19 la denominada “ventaja de mortalidad”, es decir, la mayor expectativa de vida comparada con otros grupos étnicos y raciales, revela un estudio difundido este miércoles por expertos.

Específicamente, por la pandemia ha desaparecido la llamada “paradoja latina”, que se había detectado hace tres décadas y que indicaba que la mortalidad de los latinos era un 20 % menor a la de los blancos y un 40 % menor a la de los afroamericanos.

El estudio fue realizado por Marc García, profesor asistente del Departamento de Sociología y del Instituto de Estudios Étnicos de la Universidad de Nebraska en Lincoln (UNL), y Rogelio Sáenz, profesor del Departamento de Demografía de la Universidad de Texas en San Antonio.

Además, usando datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y del Buró de Estadísticas Laborales federal, así como estudios previos sobre gerontología de minorías y reportes sobre la pandemia, García, Sáenz y sus colaboradores detectaron que el índice de mortalidad entre latinos mayores de 65 años afectados por la COVID-19 es dos veces superior a la mortalidad de blancos de esa misma edad.

“Mi investigación siempre se ha enfocado en identificar los factores que crean y mantienen disparidades de salud entre los ancianos de minorías y ancianos inmigrantes”, dijo García en declaraciones preparadas difundidas por UNL.

“Al ir evolucionado el brote del coronavirus, quedó claro que (la pandemia) afectaba desproporcionadamente a las comunidades de color. Y como lo seguimos viendo hoy, el impacto del COVID-19 en esas comunidades es devastador”, agregó el catedrático.

En un reciente artículo científico publicado en la revista especializada Journals of Gerontology: Series B, García sostuvo que el “racismo estructural exacerba los resultados negativos del COVID-19 el impacto de la pandemia entre los ancianos de minorías étnicas y raciales”.

El racismo estructural se define como aquel sistema que crea desigualdades para minorías y para inmigrantes en “múltiples dominios”, incluyendo salud, justicia, educación y empleos.

Ese racismo no solamente segrega a las minorías, sino que perjudica la salud física y mental de las personas de minorías y de los inmigrantes, sin importar su edad.

Con menos ingresos (debido al desempleo creado por la pandemia) y con mayores problemas de salud (porque muchos latinos son “trabajadores esenciales” expuestos al coronavirus), los latinos cuentan con menos recursos para ayudar a sus ancianos, reduciéndose así la expectativa de vida esos ancianos, ya afectados en muchos casos por enfermedades crónicas.

Y en otro artículo también publicado en la revista ya mencionada, García y sus colaboradores detectaron que la pandemia redujo las “redes informales de ayuda social” (familiares, vecinos, centros religiosos) a las que antes accedían los latinos y que tenían un efecto benéfico para la salud mental, física y financiera de las familias latinas.

El lamentable resultado del racismo estructural y de la reducción de las redes de ayuda social es, además de vivir menos años, un creciente aislamiento social, concluye el reporte.

(c) Agencia EFE



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