Justicia de Ecuador rechaza pedido legal de Julian Assange


La justicia ecuatoriana rechazó el lunes un pedido legal que buscaba impedir la aplicación de un protocolo de convivencia que, según Julian Assange, afectaba sus derechos como asilado en la embajada de este país en Londres.

La jueza Karina Martínez dictaminó que “no se vulnera ningún derecho” de Assange y reconoció que la cancillería tiene la potestad de decidir políticas en sus embajadas, “las mismas a las que puede someterse Julian Assange en caso de continuar acogiéndose al asilo”.

Los abogados de Assange presentaron un requerimiento pidiendo el respeto a los derechos del activista luego de que Ecuador impusiera desde el 12 de octubre estrictas normas para visitas, que pague su servicio de internet, lavandería y servicios médicos, así como el cumplimiento de normas de comportamiento mínimo al interior de la misión diplomática de Ecuador en Gran Bretaña.

El canciller José Valencia, tras la decisión, comentó que “queda claro que el protocolo fue adecuadamente emitido, queda claro también que el protocolo se materializó sobre la base del estricto respeto al derecho internacional”.

El abogado defensor del asilado, Carlos Poveda, dijo que apelará por considerar que la decisión es infundada y recordó que “de parte del Estado ecuatoriano hay responsabilidad internacional en el tema de protección al señor Assange… tendrán que concedernos la apelación”.

Durante la audiencia, y mediante un traductor, el australiano dijo que “es humillante este proceso (legal) para mí como ecuatoriano” al tiempo de denunciar que Ecuador ha emprendido una campaña de desprestigio en su contra y la presunta cercanía del gobierno con Estados Unidos para justificar el fin del asilo.

El procurador general, Iñigo Salvador reaccionó señalando que tales afirmaciones “son maliciosas y perversas esas insinuaciones” y defendió el protocolo de convivencia entre otras razones porque Assange suele desplazarse en patineta dentro de la embajada, patear un balón de fútbol causando daños y el hecho de que funcionarios de la misión presentaran quejas por la falta de aseo de Assange, quien agredió a los guardias de seguridad.

Assange ocupa 70 de los 175 metros de la misión ecuatoriana en Londres, a donde llegó en junio de 2012 para evadir una posible extradición a Suecia con el objetivo de responder por acusaciones de delitos sexuales. Suecia desestimó los cargos, pero la justicia británica negó en febrero, en dos ocasiones, pedidos de Assange solicitando su libertad debido a que los magistrados consideraron que incumplió las condiciones de la libertad bajo fianza.

El jueves una primera audiencia en este caso resultó fallida debido a problemas técnicos con la videoconferencia y con la traducción.

Ecuador concedió la ciudadanía ecuatoriana a Assange en diciembre como parte de un esfuerzo para hacerlo miembro de su equipo diplomático, lo que le garantizaría ciertos derechos como la inmunidad legal. Sin embargo, Gran Bretaña rechazó el pedido de entregarle estatus diplomático en el país.



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