Irina Shayk prepara un plan para ‘vengarse’ de su expareja, Bradley Cooper


El actor Bradley Cooper y la modelo Irina Shayk.
EFE

El culebrón de nunca acabar. Porque cuando parecía que las aguas ya estaban tranquilas, alejadas, sí, pero tranquilas, Radar Online asegura que Irina Shayk tiene un plan de venganza contra su expareja, el actor Bradley Cooper.

Así que menuda película hay aquí. Porque vale que la ruptura no fue todo lo amistosa que se podría haber presupuesto, pero es que el citado medio sostiene que la modelo, de 33 años, está algo mosqueada por todo el faralaes que se le ha dado a su separación (hasta sus fans atacaron a cierta cantante) y ha decidido contar “toda la verdad” sobre sus cuatro años juntos escribiendo un libro.

Exacto: Shayk, una vez que se ha dejado claro que lo de Lady Gaga fue solo una excusa para que el actor y director de 44 años, que ahora podría estar saliendo con la actriz Jennifer Garner (esto es un no parar) cogiera la puerta, piensa en relatar su versión de la tumultuosa relación página a página de lo que, si llega a hacer, sería un auténtico best-seller.

Y es que, después de que a la artista se la viera con su ingeniero de sonido como nuevo novio, quedó aún más patente que nadie tiene ni la más remota idea de por qué ha cortado una de las parejas más bellas del star system y por qué entonces todas esas decisiones sobre la custodia de la hija que tienen en común, Lea de Seine, de 2 años.


La elección fue que ambos fijasen su residencia en Nueva York, lo que fue visto como una manera del actor de tener un nidito de amor con Gaga, pero nada más lejos de la realidad, según Radar Online, porque Irina Shayk no está por la labor de dejar que esto se quede sin que ella pueda decir lo que ha vivido.

“Irina no ha sido capaz de confiar en Bradley”, afirma una fuente al portal, “hay mucho que contar de su relación con Bradley, le ha hecho tanto daño que ella tiene la revancha en su cabeza”.

“Al principio pensó que sería algo cursi, pero se ha dado cuenta de que vale la pena decir la verdad y, por qué no, obtener un pequeño beneficio al mismo tiempo”, comenta la misma fuente sobre la posibilidad de un libro.

Pero es que va a más, porque resulta que Bradley lo sabe y no se va a quedar de brazos cruzados. “[Bradley] ha escuchado que ella está trabajando en algo y quiere impedirlo. Sabe que lo pondrá como el novio horrible y obsesionado con el trabajo que es. Y no sería lo ideal para su reputación de chico bueno”, opina.

No es la primera vez

O sea, que se avecina drama. O sea, más drama. Porque si los rumores de su idilio con la coprotagonista de Ha nacido una estrella parecían que amainaban, ahora llega una tormenta que, y esto es que va a mejor, Bradley ya ha vivido.

Tal cual: Irina Shayk sería la segunda exmujer de Bradley Cooper en contar en un libro las “bondades” del intérprete en un libro. Y con la que le cayó en su momento al actor de El lado bueno de las cosas, es bastante probable que no quiera volver a pasar por semejante ajetreo.

Porque Bradley Cooper forma parte de ese selecto grupo de celebrities que han tenido un matrimonio tan efímero como un suspiro. Cuatro meses (exactamente, 122 días) tardaron él y Jennifer Esposito en divorciarse desde que se casaran en los finales del diciembre de 2006 y se separasen a primeros de mayo de 2007.


“Divertido, chulo, arrogante y un maestro de la manipulación”. Así definía Esposito a su exmarido en una biografía que publicó en 2014 (y que supuestamente versaba sobre su experiencia como celíaca, pero en fin, hay cosas que se tienen que sacar afuera).

Según publicó US Weekly, la actriz aseguraba no encontrar “necesariamente atractivo” a Cooper, pero que siguió a su lado por el sentido del humor. Eso sí, no se cortaba a l hora de añadir que el nominado al Oscar tiene “un lado frío y malvado” y que la relación se centraba en “lo que él precisaba y nada más”.





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