Guillermo Rigondeaux enfrenta una dura guerra


Crueles y tensas, así suelen ser las batallas de opinión en torno a Guillermo Rigondeaux. De modo que el regreso del “Chacal’’ al cuadrilátero ha vuelto a levantar polvaredas, mientras que los aficionados se apertrechan a un lado y otro con la fuerza de argumentos válidos e irracionales.

El cubano retorna al ring (FOX DEPORTES/FOX SPORTS 1) ante un rival que, sobre el papel, nada debiera hacer aquí. Giovanni Delgado (16-8, 9 KO) es mexicano y esa es suficiente credencial, pero su record –seis derrotas en las últimas siete peleas- habla a las claras de lo que va a suceder.

Sin duda, el pronóstico apunta a Rigondeaux en la pelea de este domingo en Los Angeles . Sin embargo, cuando se trata del doble campeón olímpico y ex titular profesional, la pregunta no es si gana o no, sino cómo gana…¿cómo?.

Rigondeaux (17-1, 11 KO) debe estar consciente de que su actuación será seguida con lupa, que cada movimiento suyo será inspeccionado por quienes buscan defenderlo o denigrarlo por igual, con la misma intensidad para lo bueno y lo malo. Con el “Chacal’’ nadie se detiene en el medio.

Todavía se habla y en altos volúmenes de lo sucedido en diciembre pasado, cuando ascendió dos divisiones para medirse a Vasyl Lomachenko y bajó de los ensogados con la peor actuación de su carrera. Mucha gente no se lo perdona, no entiende ni quiere entender.

Cierta prensa y ciertas peleas ayudaron a acuñar los términos de “aburrido’’, “corredor’’. Y sus largos períodos de inacción tampoco contribuyeron a rescatarlo de la tormenta perfecta para que todo saliera mal, pero no vale la pena echar la vista atrás. Ya pasó. Aunque mucho de eso se fabricó con mala leche.

Rigondeaux, y él es el primero en reconocerlo, ha recibido una segunda oportunidad. Se pudo haber ido con el peor de los recuerdos, una imagen que habría empañado el resumen de su hoja de servicios, lo que realmente no merece. Lo de Lomachenko resultó un error de cálculo, como lo de Amir Khan ante Canelo Alvarez, y lo de Kell Brook contra Gennady Golovkin. Nunca más, Rigo. Nunca más.

De la mano de Premier Boxing Champions y, especialmente, de Luis De Cubas Jr., a Rigondeaux se le ha extendido una hoja en blanco para escribir nuevas páginas de una carrera a la cual deben restarle mínimo un par de años para que él pueda intentar el rescate de las fajas perdidas.

Ahí están los otros reyes: Emmanuel Navarrete, Rey Vargas, Daniel Román y TJ Doheny. Ahí están, además, otros fuertes rivales como Isaac Dogboe y Tomoki Kameda. Las posibilidades son muchas y no faltarán. Solo basta que el jerarca de PBC, Al Haymon, lo quiera para que las puertas de la fortuna se abran delante de Rigondeaux.

Pero esa reconquista comienza este domingo contra Delgado, un oponente que en otros tiempos jamás habría recibido consideración. Rigondeaux debe saberlo o alguien debe recordárselo. En su caso no se trata de ganar solamente, sino de qué manera presentará la victoria.

Allá afuera están las jaurías que no perdonan y no olvidan.



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