El periodista cubano Edmundo García amenaza con suicidarse y dice que el régimen castrista lo envió a Miami


“Este hombre que está aquí lo ha puesto todo (…) desde Miami, en la época más dura. He cometido errores y tengo defectos. Jamás he sido un traidor, jamás he dejado de ser un revolucionario, jamás habría venido aquí si no se me hubiera explicado muchas veces la necesidad”, dijo García en un emotivo video publicado en su canal de Youtube.

Miami Mundo / AmericaTV

“Este individuo en este video admite su lealtad al régimen de Cuba y que por tanto toda esta labor que él ha hecho de amenazas e intimidación ha sido en función de esa misión y a esa lealtad”, dijo Orlando Gutiérrez Boronat, quien preside el Directorio Democrático.

En el pasado García amenazó de muerte a Gutiérrez, al asegurar que su Mercader estaba cerca, una referencia a Ramón Mercader, el comunista enviado por Stalin para asesinar a Lev Trotski, un disidente revolucionario ruso.

Edmundo García, conocido por sus presentaciones en el programa De La Gran Escena, de la televisión cubana, emigró al sur de la Florida donde se convirtió en un polémico defensor del régimen castrista por décadas. Era auspiciado por compañías con intereses en Cuba como la agencia Cubamax y Xael Charter, de acuerdo a lo que García reveló.

Tras décadas de trabajo en Miami Edmundo se retiró a Cuba, donde fue recibido por el mandatario Raúl Castro y los cinco espías devueltos bajo el gobierno del expresidente Obama.

Pero el presentador no aguantó la crisis que afronta la isla, llamada eufemísticamente “coyuntural” por el nuevo gobernante designado, Miguel Díaz-Canel, y regresó a Miami.

En Miami se enfrentó a una serie de filtraciones sobre su vida privada conocida como los Inmundo Leaks. Con su imagen pública seriamente dañada, Edmundo pasó a un segundo plano entre los adeptos al régimen, que ahora tenían en la figura de Carlos Lazo, un ex marine y profesor, su principal referente.

Lazo, quien está ahora de visita en Cuba, tuvo un caluroso recibimiento por parte del gobernante Miguel Díaz-Canel, el máximo represor de la isla. Edmundo García no aguantó que lo desplazaran.

“Desde que el gusano de Carlos Lazo, que no es revolucionario ni un carajo, fue recibido por usted presidente a cuerpo de rey, lo que ha hecho es caotizar a esta emigración”, dijo García.

La revolución, como Saturno, acaba devorando a sus propios hijos. Seis décadas después aún hay incautos que entran en ese círculo.



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