“El mojito arrasa entre los comensales”


Matías Roure, barman de ‘First dates’.
CUATRO

El mojito se ha convertido en la bebida estrella y no hay comensal que pase por el restaurante de First dates en Cuatro que no pida a Matías Roure, el barman del programa, que le prepare uno para esperar a su cita o mientras cena. “En el tema de cocktails y bebidas el mojito se ha hecho invencible, pero siempre hay gente que va a lo más clásico: una cerveza bien fría, un buen vino tinto, un blanco, y aún siguen llegando personas que me piden cocktails extravagantes que no son muy comunes. Pero el mojito arrasa“, reconoce a 20minutos.es el argentino.

Pero si el mojito es la estrella: ¿Qué pasa con el resto de bebidas?. “Los refrescos tienen sus seguidores, pero la cerveza, el mojito y el vino están por encima de ellos”, comenta Roure, que añade: “El cocktail más raro que me han pedido fue una vez una señora que me pidió un mojito camuflado. Me quedé muy sorprendido, pero le serví el cocktail. Lo que ella nunca se imaginó es que era un mojito, pero lo camuflé para ella”, admite entre risas.

El 22 de abril, First dates alcanzará los tres años de emisión, y Roure afirma que “parece que fue ayer… En ese momento no sabíamos si el programa iba a durar ni la primera temporada, y llevamos ya tres años, más de mil citas, una locura de mojitos, cervezas, vinos, postres, chupitos del amor y muchas más cosas que hacemos cada día aquí. Quién nos diría que después de tantos años seguimos al pie del cañón ayudando a la gente. Es un sueño cumplido”.

El barman retrocede al día que le ofrecieron participar en el programa: “De solo pensar en aquella llamada me emociono, porque nunca creía que una llamada telefónica daría tanto de sí. Hablé con un amigo que había conocido tiempo atrás en un casting y me dijo que estaban interesados en un barman. Lo hice con Yolanda, que es la directora, les gusté, apostaron por mí. Hice el piloto y un segundo casting, les volví a gustar y acá estamos tres años ya, muy feliz de estar en este equipo y ayudando a la gente que se enamore”, recuerda con una sonrisa en la boca.

Eso sí, “cuando me dijeron que era un programa de citas a ciegas lo vi bastante interesante” ya que “llevamos varios años en los que se han incorporado en nuestras vidas las aplicaciones de citas a ciegas para encontrar el amor, solo faltaba en la televisión algo así”, admite. “Creo que es lo que más le gusta a la gente, que es el ‘primer restaurante del amor’ en el que pueden ser testigos cada día de cómo la gente se enamora. ¡Eso es fantástico!”, admite el argentino.

Experiencia en el mundo de la hostelería

Pero el trabajo sirviendo cocktails no era nuevo para él, ya que llegó al programa con bastante experiencia en el sector de la hostelería. “Había trabajado en la noche en muchas discotecas en Madrid, en eventos con un catering de cocktelería, es que esta ciudad tiene mucha vida. Siempre relacionado con el tema de la hostelería, cocktelería… me gusta mucho inventar y estar probando cositas nuevas. Muy contento, lo que hago me apasiona y me gusta mucho la verdad”, comenta Roure.

A la barra de First dates llegan numerosos comensales, todos con sus diferentes particularidades, pero siempre con un toque llamativo. Matías recuerda de forma especial “uno vestido con globos, o sea desnudo, pero con globos. Creo que solo traía la ropa interior, el calzoncillo, pero tenía globos por todo el cuerpo. Su cita como no le gustó que fuera así vestido se marchó, decidió no cenar con él”, recuerda. “Pero luego ha venido gente vestida de flamenco, otros que se han puesto a andar en patines por el restaurante… Esto cada día es un show distinto, la verdad que es fantástico tantos personajes, y ojalá nos sigan sorprendiendo un montón más que seguro están por ahí solteros y con ganas de encontrar a su media naranja o a su medio limón”, añade.

Pero el argentino tiene claro que si tiene que elegir a un personaje o personajes históricos a los que le gustaría servirle un cocktail serían “a Gandhi y a Buda. Personajes que han aportado, aportan y aportarán muchísimo”, confiesa.

De barman a entrenador personal

Pero lo que pocos espectadores saben es que Matías Roure compagina su labor de barman en First dates con su trabajo como entrenador personal. “Es un poco mi faceta más desconocida. Por las mañanas sigo entrenando, haciendo mis ejercicios porque es mi cable a tierra, es lo que a mí me ayuda a desconectar, a desvincularme de la realidad y disfrutar como un niño”, reconoce.

“Cada momento que estoy en el gimnasio, al aire libre, en la playa o donde vaya visualizo qué se puede entrenar, qué ejercicios se pueden hacer. Subir por acá, bajar por allá, una flexión, un salto acá. Mi cabeza no para. Creo que se puede entrenar en cualquier parte. Así que animo a toda la gente a la que le da pereza ir al gimnasio que la cuestión es buscar el sitio o el entorno y el ejercicio que te guste, que hay mil formas de hacer deporte y disfrutar“, añade. Y es que “el ejercicio te cambia por completo, te da sentido del humor, te cambia la actitud y te da salud. Son todas cosas positivas. Da igual la hora y el día”.

Pero si tiene que elegir entre una profesión u otra, Roure lo tiene claro: “Por suerte estoy en este proyecto por y para el amor, ayudando a la gente a encontrarlo, entonces prefiero darle prioridad a esto y seguir al pie del cañón con todo el equipazo que hay detrás”, admite. Pero “lo de entrenador me gusta porque disfruto ayudando a la gente a buscar la forma de comer sano, hacer ejercicio… pero es una profesión que al final tienes que estar para dedicarle tiempo al cliente. Es una pasión que siempre está y va a estar ahí. Hay amigos a los que les hago alguna tablita, alguna rutina, dieta porque me gusta mucho, me encanta. La verdad que me apasiona, pero está ahí, un poquito en el banquillo y con ganas de salir siempre a la cancha“, concluye.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook