Desde el vientre: así fue la lucha de un niño contra el cáncer


Desde que estaba en el vientre de su madre, el pequeño Finn enfrentó fuertes batallas relacionadas a la salud.

Megan Miller, madre del pequeño, contó que desde su embarazo descubrió que el niño tenía una masa en el riñón. Pero había más.

“Tenía una estenosis pulmonar, por lo que iba a necesitar una cirugía cardíaca cuando nació”, dijo la progenitora, quien añadió que luego también se requirió una operación en el estómago.

Sin embargo, los diagnósticos no terminaron aquí. Más adelante, los doctores le dieron la noticia de que el pequeño tenía el síndrome Beckwith Wiedmann, un complejo desorden genético, sumado al descubrimiento de un cáncer llamado hepatoblastoma.

Este último fue detectado a tiempo a través del programa del Hospital de Niños de Filadelfia (CHOP), dedicado a identificar infantes predispuestos a padecer de cáncer.

“Ellos le salvaron la vida…. No me cabe duda que él está vivo, gracias al personal de CHOP que lo ayudó”, expresó Miller.

En el caso de Finn, con la detección temprana se logró el tratamiento que se requería, justo a tiempo.

“Primero, supimos que tenía el síndrome; muchas personas nunca se enteran de esa parte. Así que estábamos prevenidos y sabíamos que tendría cura, con la atención necesaria”, dijo la doctora Garrett M. Brodeur, quien lidera el programa de predisposición de cáncer en CHOP.

“En este momento utilizamos exámenes físicos, análisis de sangre, ultrasonidos y resonancias magnéticas. Si podemos identificar a estos individuos, podemos establecer protocolos que identifiquen el tumor cuando apenas tiene el tamaño de una uva y ofrecer tratamiento con una excelente posibilidad de llegar a la cura, acercándonos al 100 por ciento”, añadió.

El pequeño Finn ya tiene tres años y vive contento y saludable como cualquier otro niño de su edad.

“No puedo imaginar familias que hayan pasado por esto y que no hayan tenido CHOP”, expuso Miller.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook