“Como si nunca se hubiera alejado de un coche de Fórmula 1”


No es un día para sacar conclusiones, ni mucho menos para prever dónde o cómo estará en unos meses en competición, pero este martes 13 de octubre de 2020 ya es inolvidable para Fernando Alonso.

El asturiano aterrizó este lunes en Barcelona, procedente de su casa en Lugano (Suiza), para hacer lo que muchos esperaban desde que en abril de 2019 se bajó del McLarencon el que participó en los test de neumáticos de Pirelli: volver a pilotar un Fórmula 1. Lo hace en una jornada de rodaje, o ‘filming day’, en el que se ha puesto al volante del Renault RS20, el monoplaza de esta temporada.

Las limitaciones de este tipo de días son muchas, precisamente para que los equipos no las aprovechan para hacer test serios. Sólo puede hacer 100 kilómetros en total (unas 20 vueltas), con neumáticos no oficiales (de exhibición, mucho más duros de lo habitual) y otro tipo de frenos que hacen de este coche uno notablemente distinto al que condujo Daniel Ricciardo hasta el podio de Nürburgring este domingo.

Sin embargo, para Alonso y para el equipo es un día especial por todo lo que rodea. En el ‘calentamiento’, ya recordaba el español que su primera vez al volante del por entonces Benetton Renault (‘abuelo’ del actual equipo) se produjo hace 20 años también en el Circuit de Barcelona-Catalunya.

Lewis Hamilton y Mick Schumacher, en el GP de Eifel

A su llegada a Barcelona, habló mínimamente con los medios. Empezó por analizar el récord de Lewis Hamilton, su excompañero en McLaren en 2007. “Ha tenido buen coche, buen equipo, buen todo y ha conducido de manera excepcional todos estos años. Va ganando, este año ganará el séptimo, el año que viene ganará se supone que el octavo y esperemos que en 2022 le demos guerra alguno de los que entramos”, señaló.

En cuanto a sus sensaciones personales para este ‘filming day’, recordó que han hecho “trabajo con simulador en la fábrica” y “siempre es bueno comprobar que el coche real responde más o menos a lo que has probado virtualmente”. Para el año que viene, es realista: “En el deporte ganas o no ganas, y para el año que viene sabemos dónde estamos”.

Fernando Alonso y Pablo Motos, en El Hormiguero

“Volver a poner al volante será una sensación alucinante. Estoy deseando hacerlo, es todo un privilegio. Será como un nuevo inicio: acostumbrarme a la velocidad, al paso por curva, a las frenadas…”, resumía antes de comenzar la jornada, que será una de sus últimas oportunidades para subirse al Renault antes de que se renombre como Alpine.

“Prepararse para estos test no ha sido fácil, por las restricciones de la COVID-19 no ha sido la preparación normal, no muchos días en el simulador, pero creo que estamos preparados. Son sólo 100 kilómetros, un filming day, así que trataremos de maximizar esas vueltas, conseguir algunas vueltas útiles y buenas imágenes. Sé que aprenderé y descubriré muchas cosas en estas vueltas”, afirmaba antes de subirse al RS20. “Me lo tomo con la mente muy abierta, para intentar aprender todo lo que pueda en cada kilómetro”, aseguró.

Las primeras vueltas de Alonso

El equipo Renault no dejó de compartir vídeos de la jornada. La expectación hizo que fuera del recinto de Montmeló hubiera una cantidad razonable de periodistas, pero el acceso al trazado estaba prohibido.

Así, desde las redes sociales de la escudería francesa fueron compartiendo detalles: un paso por recta, el casco para estos test (que será distinto al que use en 2021), sus primeras sensaciones… En definitiva, material para ir alimentando las ansias de los fans.





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