Cancillería de Ecuador reabre su sede, una joya arquitectónica en Quito


La Cancillería de Ecuador efectuó hoy la reapertura de su sede en el llamado Palacio de Najas, una joya arquitectónica de comienzos del siglo pasado edificado en un sector céntrico y comercial de Quito.

La nueva imagen de los salones y jardines de la edificación fue inaugurada por el canciller ecuatoriano, José Valencia, en una ceremonia en la que también participaron la viceministra de Cultura, Andrea Nina, y el alcalde de Quito, Mauricio Rodas.

El proyecto de rehabilitación fue financiado por el Instituto Metropolitano de Quito, que invirtió 309.102 dólares; además del aporte de la Cancillería por 178.000 dólares y de la administración de parques y espacios verdes del Ayuntamiento con unos 45.000 dólares, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Dichas instituciones, así como la Casa de la Cultura Ecuatoriana, han contribuido “desde sus respectivos campos de conocimiento y con sus propios repositorios artísticos, para que ahora podamos presentar orgullosos a la ciudadanía este Palacio de principios del siglo XX, estrechamente vinculado a la historia” nacional, indicó Valencia durante la ceremonia.

“Reafirmamos nuestro compromiso como Cancillería con la cultura ecuatoriana y con los derechos culturales de los ecuatorianos, especialmente con los que aluden a la identidad, al acceso a los bienes y servicios culturales y al uso y disfrute de los espacios públicos”, remarcó.

Valencia aseguró que “este patrimonio recuperado” será “mostrado con orgullo a los visitantes nacionales y extranjeros y fomentará el ejercicio de los derechos culturales”.

Tras el mantenimiento, en el Palacio de Najas resaltan los cinco salones emblemáticos: Libertadores, Próceres, José Peralta, José Joaquín de Olmedo y Eugenio Espejo, en donde lucen lámparas francesas de cristal pulido y cortado, adquiridas en 1948.

Los salones se adornan con pinturas del reconocido artista Manuel Salas y en las que figuran los héroes de la Independencia, Simón Bolívar y Antonio José de Sucre.

Como se trata de una intervención integral, también se restauraron lámparas y muebles, gran parte de los cuales están en la casona desde que la adquirió el Gobierno.

Finos tapices en líneas rosadas divididas con delicados estampados de hojas y flores lucen los sillones con estructuras de madera pintadas de dorado, algunos de los cuales tienen en su espaldar imágenes de mujeres con anchos y elegantes vestidos.

En los exteriores del palacete los jardines lucen coloridos y llenos de especies vegetales nativas de la ciudad de Quito.

A esta colorida infraestructura, la Casa de la Cultura Ecuatoriana junto al aporte de fondos de la propia Cancillería, permitió incorporar a los salones del Palacio un fondo de 64 obras representativas del arte plástico ecuatoriano del siglo XX.

Estas reconocidas obras a nivel nacional e internacional, ofrecen un espejo de la identidad ecuatoriana.





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