Buscan solucionar problemas con semáforos de Miami


Los conductores en el condado de Miami-Dade tienen que enfrentarse todos los días con nervios de acero a los más despreciables tramos de vías.

Ya sea Kendall Drive, Biscayne Boulevard o US 1, la letanía de las paradas frecuentes se rige por semáforos estúpidos que causan una enfermedad recurrente tras el volante: el síndrome de estrés de la luz no sincronizada. Los síntomas incluyen presión arterial elevada, miedo a salir del garaje y la fatiga del pie en el freno.

Durante décadas, el flujo del tráfico — o la falta de él — en las calles de Miami ha sido controlado por semáforos que ponen las luces verdes o rojas cuando les da la gana y sin tener en cuenta los otros semáforos. Es como una danza sin coreógrafo.

El caos no solo provoca dolores de cabeza sino también largas filas, intersecciones bloqueadas y atascos.

El aumento de las arterias pavimentadas de Miami-Dade se ha visto agravado por un sistema de señalización obsoleto que no ha seguido el ritmo del cambio en el volumen y los patrones de tráfico en un condado donde la población ha crecido en 244,568 habitantes, o casi el 10 por ciento, desde el 2010.

Usted conoce bien esos puntos problemáticos porque alguna vez se ha visto atrapado en ellos. Por ejemplo, en todas las intersecciones en las que Ponce de León Boulevard va paralela a la US 1, se enciende una luz verde solo para atrapar a los conductores con una roja más adelante. Los autos quedan en medio de las intersecciones, obligándolos a esparcirse por todo Ponce de León en medio de un caos de bocinas. O el perpetuo atasco en Alton Road, la Calle 17 y las intersecciones circundantes en Miami Beach, donde las luces parecen estar complotando unas contra otras.

Conocemos esas luces viles porque nunca, nunca, hemos podido dejarlas atrás, ya sea manejando al límite legal de velocidad o pisando el acelerador. Siempre están en rojo cuando llegas a ellas.

Las luces verdes se encienden coordinadamente mientras conduces por las avenidas de Manhattan, despejando el camino como una hilera de puertas que se abren. Eso no sucede aquí.

La esperanza

Pero para los conductores que ahora se acercan a ciertos tramos con odio visceral, por fin hay esperanzas, 16 años después de que los votantes de Miami-Dade aprobaran el alza al impuesto de ventas de medio centavo para usarlo en el transporte, en el que mencionaron “mejorar la señalización del tráfico” como una prioridad urgente.

En algunas de las calles más agobiantes, las cámaras “inteligentes” suspendidas sobre las intersecciones están reemplazando los vetustos ciclos automáticos. Ahora las computadoras regirán los cambios de señales. Pueden alterar la duración de las luces verdes y rojas en respuesta a lo que ve la cámara. Si la cámara ve un embotellamiento enorme en la US 1, la computadora puede mantener más tiempo la luz verde. Si una intersección está atascada, la computadora puede extender una luz roja para dejar que se despeje.

La idea es crear una secuencia de luces para maximizar el movimiento de los batallones de vehículos a través de las intersecciones y minimizar las paradas en las intersecciones. Las cámaras y los sensores calculan la velocidad de los automóviles y las nuevas señales “flexibles” pueden cambiar la duración en respuesta al flujo de tráfico en diferentes momentos del día. El sistema está diseñado para reducir el tiempo de viaje donde hay más demanda para cruzar una intersección, es decir, en la dirección más concurrida del tráfico.

“La tecnología de ingeniería sigue mejorando”, dijo Frank Aira, jefe de la División de Semáforos y Señales del Departamento de Transporte y Obras Públicas del Condado. “No podemos hacer que los autos desaparezcan o vuelen, pero queremos que su viaje sea un poco más tranquilo, menos perturbador”.

El Condado ha implementado la primera fase de su plan quinquenal de aproximadamente $170 millones para modernizar 3,000 intersecciones, y la segunda fase debería estar funcionando para fines de año.

Las computadoras han demostrado ser bastante inteligentes para los malos conductores de Miami. Están aprendiendo a sobrellevar los extraños hábitos de manejo de los miamenses como las maniobras agresivas y la mentalidad de “soy el único conductor en esta calle”.

“Por mucho que podamos programar el sistema de computadora, los conductores de Miami hacen lo que quieren, algo que no cumple con las reglas, las leyes o la lógica”, dijo Aira. “Es tortuoso a veces. ¿Cómo preparas una computadora cuando tienes un conductor que hace algo impredecible y quieres preguntarle, ‘por qué demonios te detienes ahí’?”

En julio, el Condado lanzó el sistema de monitoreo con unas 100 cámaras en 34 intersecciones a lo largo de una sección de ocho millas de la U.S.1, desde el área de Dadeland hasta la I-95. Los datos de una evaluación en septiembre mostraron una reducción significativa en los atascos del tráfico, “mejor de lo que esperábamos”, dijo Aira.

“Lo comparamos con septiembre del año pasado, cuando tuvimos el huracán Irma, así que aunque se ve bien, queremos que los ingenieros analicen octubre y los plazos que se remontan a dos años para asegurarnos de que el análisis sea preciso”, dijo. “Anecdóticamente, la gente dice que el flujo es mejor, pero también tenemos quejas. Hemos hecho correcciones y ajustes a medida que el sistema aprende y nosotros aprendemos el sistema”.

El sistema también está funcionando en Miami Gardens Drive, entre NW 73 Avenue y NW 87 Avenue, a lo largo de una milla en NW 36h Street en Doral y en Biscayne Boulevard desde NE 82 Street hasta 15 Street.

“Algunas personas dicen que el tráfico en Biscayne Boulevard se está moviendo mejor y otras dicen, oh, no, ni menciones eso”, dijo Aira. “Hemos encontrado lugares aislados donde se comporta de una forma que no anticipamos. Estamos tratando de ser proactivos con los ajustes”.

Las cámaras han funcionado con éxito en la vía de autobuses de South Dade, la ruta de 20 millas que corre paralela a la US 1. Los autobuses activan la luz verde cuando están a menos de 1,000 pies de una intersección. El Condado informó que el tiempo promedio de viajes en autobús expreso desde la estación Dadeland South Metrorail a Florida City se redujo de 67 a 50 minutos.

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Una cámara detecta un vehículo en un semáforo en la US 1, cerca de la estación de Metrorail de South Dadeland.

Jose Iglesias jiglesias@elnuevoherald.com

Durante la siguiente fase, el sistema se activará en diciembre en partes de Kendall Drive (evitando lugares donde trabaja el Departamento de Transporte de Florida); en la calle 163 del noroeste; en LeJeune Road desde SW 16 Street hasta University Drive; en SW 27 Avenue desde Coral Way hasta Bayshore Drive; en Flagler Street desde Milam Dairy Road hasta NW 43 Avenue; en partes de Indian Creek Drive en Miami Beach y en NW 36th Street desde la cuadra 7100 hasta el Turnpike.

Aira advierte a los conductores que no esperen milagros.

“Los choferes no va a decir: ‘Ahorré 10 minutos’, pero van a encontrar que su viaje va a tener menos paradas”, dijo. “Las mejoras son pasos incrementales en lugar de gigantescos. Una señal no es más que un árbitro que intenta equilibrar quién se va a pasar. En las carreteras no hay señales y todavía tenemos tráfico. La saturación es un obstáculo”.

Una cosa que caracteriza al sistema anterior son los ciclos largos e ineficientes: hasta tres minutos a en la US 1 para un ciclo completo. El condado está examinando el uso más frecuente de semiciclos, “pero tenga en cuenta que está introduciendo de 4 a 5 segundos de retraso en cada cambio de luz porque tiene que dar un tiempo mínimo a las luces y roja, por lo que siempre hay que sacrificar algo”, dijo Aira.

Los Ángeles han sincronizado el 100 por ciento de sus señales para minimizar la congestión y priorizar sus servicios de trenes ligeros y autobuses rápidos.

Los inconvenientes

Pero hay un inconveniente en los costosos proyectos de sincronización de semáforos, según algunos expertos en transporte y planificadores urbanos. Si bien los beneficios en corredores concurridos con problemas de capacidad son mínimos, hacer que los viajes sean un poco más fáciles puede aumentar la demanda, sumando más y más viajes en auto, más tráfico, más dispersión, más consumo de combustible, más emisiones y menos dinero del presupuesto del gobierno asignado para mejorar otros medios de transporte que reducen la dependencia del automóvil.

“Esta demanda inducida es la razón por la que no podemos aumentar nuestras soluciones para la congestión, porque ampliar una calle provoca más viajes en automóvil que no se hubieran producido si no la hubiéramos ampliado”, escribe Dom Nozzi, consultor de transporte y ex planificador en Gainesville y en Boulder, Colorado.

“La sincronización del tráfico puede ser algo popular… pero las consecuencias indeseadas indican que la sincronización es altamente contraproducente para el objetivo de una comunidad más sostenible y agradable, menos contaminación, menos consumo de gasolina y más opciones de transporte”.

En el sur de la Florida, los conductores han estado solicitando alivio en los semáforos durante años, ya sea en la 79 Street y Biscayne Boulevard o SW 117 Avenue en Kendall o NW 107 Avenue cerca de State Road 836 o Bird Road desde la US 1 hasta los Everglades. ¿Cuál es el lugar que más le preocupa a usted?

Aira, que vive en el suroeste de Miami-Dade, no lejos de Dadeland, toma notas constantemente y escucha quejas.

“Mis amigos y mi esposa son mis mejores exploradores”, dijo. “Llaman y dicen, ‘estoy aquí y esto hay que solucionarlo’, o ‘vi luces no coordinadas, una intersección bloqueada o un embotellamiento’ y tratamos de solucionar esos problemas de inmediato.

“Es un desafío constante. Espero que a medida que la tecnología mejore, nuestros conductores también mejoren y sean más conscientes de los demás conductores. Eso sería un gran cambio”.



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