Bernie Sanders critica a compañía de Coral Gables por precio de medicamento


El senador Bernie Sanders ha enviado una carta a Catalyst Pharmaceuticals Inc., de Coral Gables, en que le exige explicar por qué cobra $375,000 por un medicamento para tratar una afección neurológica poco común.

En la carta, dada a conocer el lunes, Sanders pregunta al presidente ejecutivo de Catalyst, Patrick McEnany, cuántos pacientes “van a sufrir o a morir” debido a la decisión de la compañía, calificándola de “no sólo una estafa a los contribuyentes, sino también una explotación moral a los pacientes que necesitan este medicamento”.

La medicina en cuestión, Firdapse (amifampridina), se usa para tratar el síndrome miasténico de Lambert-Eaton, una enfermedad autoinmune que afecta la capacidad del cerebro para enviar señales eléctricas a los músculos. Se calcula que unas 3,000 padecen la enfermedad en Estados Unidos.

“Al fijar un precio tan elevado e interrumpir la producción y distribución de una versión más antigua y menos costosa, usted amenaza el acceso de los pacientes a ese medicamento y entrega a los contribuyentes una factura completamente injustificada”, escribió Sanders.

Catalyst indicó en un comunicado que está trabajando en una respuesta a la carta de Sanders, pero no abordó la denuncia. En el 2015, el New York Times reportó que Catalyst había hecho una presentación a inversionistas en que pronosticó que pudiera ganar entre $300 millones y $900 millones al año con la venta del medicamento, suponiendo que pudiera conseguir un monopolio. McEnany dijo que la compañía ofrecería asistencia financiera a cualquier paciente que no pudiera pagar el medicamento, reportó el diario.

Catalyst anunció el precio del Firdapse en diciembre, poco después que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) indicó que la empresa podía empezar a comercializar el medicamento de manera exclusiva. Anteriormente, algunos estadounidenses que padecen del mal tenían acceso a un tratamiento efectivo pero no aprobado por unos cientos de dólares de laboratorios especializados en medicamentos preparados, o Jacobus, farmacéutica con sede en Nueva Jersey.

Donald Sanders, profesor de Neurología de la Universidad Duke que ha tratado a pacientes con ese mal, ha dicho que la fabricación del medicamento no cuesta mucho y que no entiende cómo Catalyst puede justificar el precio.

“Considero que es una tragedia para nuestros pacientes, cuya vida queda ahora afectada por la incertidumbre de quizás no puedan continuar con el tratamiento”, dijo.

Catalyst puede cobrar esa cantidad exorbitante a través de una ley aprobada en 1983 para impulsar el desarrollo de medicamentos especializados al otorgar un monopolio. Una información del Miami Herald en el 2015 indicó que tales precios son comunes en casos de medicinas porque permiten a los laboratorios recuperar el alto costo del desarrollo y aprobación.

Nicholson Price, profesor adjunto de la Universidad de Michigan que se especializa en leyes en materia de innovación de ciencias de la vida, dijo que Catalyst probablemente responda diciendo que era responsable de gastar mucho dinero para que aprobaran el medicamento oficialmente.

“En condiciones ideales, no administramos a los pacientes medicamentos en casos donde no tengamos pruebas rigurosas de que funcionan”, dijo.

Pero agregó que ha notado un cambio en el enfoque de algunos ejecutivos del sector que anteriormente no dictaban aumentos de precio de esa magnitud, aunque pudieran. En el 2017, el inversionista Martin Shkreli fue duramente criticado por aumentar el precio del Daraprim, que se usa para tratar casos raros de toxoplasmosis, un 5,000 por ciento, de unos $13 a $750. Shkreli fue encausado más tarde bajo cargos no relacionados de fraude con valores.“La idea de que una persona tiene el derecho moral de ganar la mayor cantidad de dinero posible para sus accionistas como presidente de una compañía que se cotiza en bolsa, creo que es un problema muy grande de ética empresarial”.

Sin embargo, añadió, los contribuyentes terminan pagando el costo de estos aumentos, ya sea a través del gobierno o de primas más elevadas.

Ted Burns, profesor de Neurología de la Universidad de Virginia, dijo en un correo electrónico que este tipo de decisiones sobre precios fijan precedentes peligrosos.

“Recuerde que casi una de cada 10 personas en Estados Unidos tiene una enfermedad poco común”, dijo. “No hace falta ser un genio para darse cuenta que no podemos darnos el lujo de pagar miles de dólares por año en costos de medicamentos para una de cada 10 personas”.

Sanders, de la Universidad Duke, dice que espera que el asunto de los precios exorbitantes tome una mayor importancia de cada a las elecciones del 2020.

“Creo que es genial que Bernie se haya ocupado de esto”, afirmó. “He estado esperando que un político destacado vea el beneficio, y no me sorprende que haya sido Bernie. Espero que otros candidatos presidenciales en potencia encuentren otros temas de servicios médicos sobre los que hacer campaña”.

Catalyst se creó en el 2002 y comenzó a cotizarse en el mercado de valores NASDAQ en el 2006. El precio de las acciones nunca superó el del primer día de salir a bolsa, el 10 de noviembre del 2006: $6.14. McEnany es el mayor accionista individual, según documentos presentados a las autoridades bursátiles.

Las acciones cerraron el lunes con una baja de casi 6 por ciento.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook