Automóviles: cómo evitar comprar auto dañado por el agua


Las secuelas de los huracanes se hacen sentir mucho después que cesan los vientos y las lluvias.

El huracán Irma en la Florida y Harvey en Texas dejaron el año pasado gran cantidad de autos afectados por las inundaciones, que ahora están resurgiendo en el mercado de ventas de segunda mano.

Un estudio del sitio de internet Carfax, que ofrece información sobre el historial de los vehículos a compradores potenciales, indica que hay casi medio millón de vehículos en esta situación en las calles.

Miami es la segunda ciudad del país donde han salido a la luz más autos con problemas por el agua. Hasta ahora, según Carfax, se han localizado 15,607 autos afectados. Nueva York va a la cabeza en esta lista con 17, 110 autos, y por detrás de Miami van Filadefia (14,869) y Dallas-Ft.Worth, en Texas (12,258).

Carfax también calcula que las inundaciones provocadas por el huracán Florence a su paso por las Carolinas afectaron 107,000 automóviles.

Los carros que han recibido daños en inundaciones presentan problemas mecánicos, eléctricos y de seguridad, porque los frenos y el sistema antibloqueos de estos no funciona correctamente. También las bolsas de aire en mal estado se pueden convertir en un peligro o no desplegarse en caso de accidentes.

Asimismo, la humedad y las bacterias en el interior del auto pueden perjudicar el sistema respiratorio y conllevar otros problemas de salud para los conductores.

Carfax ofrece estas recomendaciones para detectar si un auto tiene estos problemas y así evitar comprar un “limón”, como se le dice coloquialmente a esos autos que dan más dolores de cabeza que satisfacciones.

Señales de que un auto fue dañado por el agua

Olor a humedad. Si éste no es evidente, trate de detectarlo con las puertas y ventanas cerradas.

Desconfíe de un olor demasiado bueno a perfumes y ambientadores. Este también puede ser un truco para enmascarar el olor a humedad.

Busque manchas de humedad o sustitución de partes en tapizado y alfombras. Si puede levantar estas y buscar debajo rastros de humedad, mejor aún.

Examine el maletero y la guantera en busca de restos de basura o agua acumulada.

Ojo con cualquier señal de corrosión de las partes metálicas.

Levante el capó y busque basuras y hojas en lugares sospechosos. Chequee el aceite, una gota de agua en este es señal de problemas mecánicos serios.

Examine el filtro de aire para ver si el papel luce mojado o si lo estuvo y se secó.

Los focos de las luces o el tablero de instrumentos empañados pueden ser señales de que el auto estuvo sumergido.

Por supuesto, conduzca el auto un rato para probarlo. Observe cómo trabaja el sistema eléctrico que es susceptible a dañarse en grande con el agua.

Y por último, lleve el carro a un mecánico para una segunda opinión. Ellos pueden hacer una inspección más profunda y ver si el vehículo ha sido reparado para esconder los efectos del agua.

Cómo evitar comprar un auto dañado por el agua

Busque un concesionario bien establecido en su comunidad. Ningún dealer va a arriesgar su reputación vendiendo este tipo de autos.

Solicite la historia del vehículo, para ello va a necesitar el número de identificación del auto (VIN number) o la chapa o placa. Puede consultar esa información en sitios de internet como AutoCheck, CARFAX Vehicle History Report o VehicleHistory.com.

Sea claro: pregunte si el vehículo estuvo en una inundación, pídale al vendedor que ponga la respuesta por escrito.

Inspeccione el título del auto, busque las palabras “flood” (inundación) o “salvage” (no está apto para circular porque ha sufrido un accidente grave, inundación o incendio), y si es así, pues no lo compre.

Siga a Sarah Moreno en Twitter: @SarahMorenoENH





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