Su barco se llama ‘La Mala’ y los $33,000 en electrónicos que intentó llevar a Cuba ‘se la pusieron mala’


El juicio de un hombre de Texas acusado de intentar contrabandear decenas de miles de dólares en equipos de computación desde los Cayos de Florida hacia Cuba comenzó esta semana en la corte federal de Miami.

Bryan Singer, de 46 años, quien según los fiscales también es conocido como Bryan Blackheart, enfrenta una sentencia máxima de 10 años en prisión por un cargo de sacar bienes de contrabando de Estados Unidos y cinco años por hacer declaraciones falsas a agentes federales.

Después de que un jurado de instrucción acusara a Singer en abril, y antes de que agentes del departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional lo detuvieran, Singer dijo en una entrevista telefónica que la única ley que violó fue no declarar los artículos que estaba a punto de enviar desde Stock Island a Cuba el 2 de mayo del 2017 a bordo de su barco La Mala.

Agentes de Aduanas de Estados Unidos abordaron su buque en Stock Island justo antes de que Singer desembarcara hacia Cuba, de acuerdo con los registros judiciales. El fiscal asistente de los Estados Unidos, Brian Shack, declaró en una presentación del 6 de junio que durante el incidente, Singer le dijo a los agentes que solo llevaba lo que estaba a la vista.

Pero los agentes entraron en la cabina del barco y notaron que la cama parecía un compartimento de almacenamiento. Intentaron abrirla, pero estaba asegurada con tornillos, escribió Shack.

Singer, de acuerdo con los documentos judiciales, dijo a los agentes que no sabía cómo se abría el compartimiento. Los agentes procedieron a quitar los tornillos y encontraron “$33,000 en mercancía no declarada, incluidos 303 módems Ubiquiti Networks NanoStation M2”.

Esos equipos no pueden exportarse a Cuba sin una licencia debido al embargo comercial de Estados Unidos contra la vecina isla comunista.

“Una verificación de los registros reveló que [Singer] nunca obtuvo una licencia de exportación”, escribió Shack.

De acuerdo con documentos judiciales, Singer intentó hacer una entrega similar en diciembre del 2016. Recibió una advertencia y firmó un formulario de la Guardia Costera “certificando que estaba al tanto de las regulaciones de exportación y del embargo de Estados Unidos a Cuba”, indicó Shack.

Shack no obtuvo una licencia del Departamento de Comercio y de la Oficina de Control de Activos Extranjeros para exportar productos electrónicos. El equipo que intentó transportar, de acuerdo con su acusación del 3 de abril, “podría contribuir significativamente al potencial militar de otras naciones” y “podría ser perjudicial para la política exterior o la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Quienes remiten equipos y artículos de este tipo deben notificar al Departamento de Comercio los nombres y direcciones de todos los involucrados en la transacción, las descripciones, cantidades y el valor de los artículos que se envían, la identidad de la parte que adquiere la mercancía, así como también el país de destino, según la acusación.

En una entrevista de abril con FlKeysNews.com, Singer dijo que ha hecho varios viajes a Cuba antes de que Aduanas le decomisara su mercancía el año pasado. Dijo que “la dejaba” con una persona que conoce en la isla, pero no mencionó el nombre de esa persona. Singer también dijo que no ganó dinero con los envíos y entregó los equipos “para ayudar al pueblo cubano”.

Agregó que se gana la vida en una tienda de motocicletas que dijo poseer en Los Ángeles. Varios de sus viajes a Cuba fueron para llevar a miembros estadounidenses de la Asociación Latinoamericana de Motocicletas para que participaran en eventos con los miembros cubanos del club y así “reunir a los motociclistas”.

Siga a David Goodhue en @DavidGoodhue




MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook