Síndrome de hiperémesis cannabinoide: vómitos incontrolables a causa de la marihuana


Durante 17 años, Chalfonte LeNee Queen sufrió episodios periódicos de arcadas violentas y dolor abdominal que la dejaban de cama por varios días, a veces retorciéndose de dolor en el piso.

“He pedido a gritos la muerte”, dijo Queen, de 48 años, quien vive en San Diego. “He llamado a gritos a mi madre, mentalmente, sin darme cuenta de que no puede venir porque ha estado muerta por 20 años”.

Queen perdió un trabajo como modelo después que la tomaran por alcohólica. Acumuló decenas de miles de dólares en facturas médicas, y sus náuseas frenaron su vida sexual. Hacia el final de su enfermedad, la mujer, que mide 5’ 9’’, pesaba 109 libras.

A lo largo de las casi dos décadas de dolor, vómitos y niebla mental, Queen visitó el hospital unas tres veces al año, pero los médicos nunca llegaron al fondo de lo que estaba padeciendo. Para 2016, pensó que se estaba muriendo, que “debía tener algún tipo de cáncer o algo que no podían detectar”, dijo.

Pero no tenía cáncer. Padecía una misteriosa afección llamada síndrome de hiperémesis cannabinoide, una condición reconocida recientemente por la comunidad médica. Afecta a una población pequeña, a un subgrupo de consumidores de marihuana que fuman varias veces al día durante meses, años o incluso décadas.

No hay datos sólidos sobre la prevalencia de la enfermedad. Pero en California y Colorado, que han flexibilizado las leyes sobre el uso de marihuana en los últimos años, los médicos de emergencia dicen que la están viendo con más frecuencia. Un estudio en Colorado sugiere que puede haber un enlace.

La doctora Aimee Moulin, médica de emergencias del Centro Médico UC-Davis en Sacramento, dijo que ha visto un aumento en el número de casos desde que los votantes de California legalizaron la marihuana recreativa en noviembre pasado. Moulin espera ver otro aumento después que se permitan las ventas comerciales a partir de enero.

Los médicos dicen que es difícil tratar la condición. No hay otra cura más que dejar de usar marihuana, y muchos pacientes son escépticos de que el cannabis los enferme, por lo que siguen usándolo y sus episodios de vómitos continúan.

También pueden hacer poco para aliviar los síntomas, ya que los medicamentos antináuseas tradicionales a menudo no funcionan, y no hay píldoras para prevenir las crisis. Los pacientes pueden necesitar hidratación intravenosa y hospitalización hasta que desaparezcan los síntomas.

“Como médica de emergencias, es realmente frustrante –dijo Moulin–. Me gusta hacer que las personas se sientan mejor”.

Diagnosticar el síndrome también puede ser frustrante y costoso. No existe un análisis de sangre para vincular la dolencia estomacal con el consumo de marihuana, por lo que los médicos generalmente ordenan tomografías computarizadas costosas y pruebas de laboratorio para descartar otros problemas médicos.

El síndrome de hiperémesis cannabinoide se documentó por primera vez en Australia en 2004. Históricamente, los médicos solían confundirlo con el más genérico síndrome de vómito cíclico, que no tiene una causa identificable o, como en el caso de Queen, la porfiria aguda intermitente (AIP). “Hace cinco años, esto no era algo que [los médicos] tenían bajo su radar”, dijo el doctor Kennon Heard, médico de emergencias de la Universidad de Colorado en Aurora, quien fue coautor del estudio de Colorado que muestra un posible vínculo entre la liberalización de la marihuana y un aumento de la enfermedad del vómito. “Al menos ahora estamos haciendo el diagnóstico correcto más a menudo”. Un signo infalible de la enfermedad es cuando los pacientes encuentran alivio en duchas y baños calientes. Queen dijo que vomitaba repetidamente a menos que estuviera bajo una ducha caliente, en donde se quedaba por horas. Los toxicólogos dicen que el calor puede distraer al cerebro de los receptores del dolor en el abdomen, pero, como el síndrome en sí, ese fenómeno no se comprende bien.

La causa exacta de la condición sigue siendo un misterio. Los toxicólogos dicen que los compuestos químicos de la marihuana pueden alterar la función normal de los receptores cannabinoides del cuerpo, que ayudan a regular el sistema nervioso.

Algunas personas pueden estar genéticamente predispuestas al síndrome, o la potencia de la marihuana o la composición química pueden haber cambiado con el tiempo.

Dr. Craig Smollin, director médico de la división de San Francisco del Sistema de Control de Envenenamientos de California

“Algunas personas pueden estar genéticamente predispuestas al síndrome, o la potencia de la marihuana o la composición química pueden haber cambiado con el tiempo”, dijo el doctor Craig Smollin, director médico de la división de San Francisco del Sistema de Control de Envenenamientos de California, que también trabaja como médico de urgencias en el Hospital General de Zuckerberg San Francisco.

Para muchos, la relación entre el vómito y el cannabis es contradictoria, debido a su reputación ampliamente conocida como un remedio contra las náuseas para los pacientes con cáncer.

“Muchas veces, la gente simplemente no te cree”, dijo el doctor John Coburn, médico de emergencias de Kaiser Permanente en el sur de Sacramento. Incluso después de que se les haya dicho que dejar de fumar puede ayudar, algunos pacientes visitarán el hospital varias veces antes de abandonar la marihuana, dijo Coburn. “Realmente no puedo decirle por qué. ¿Por qué la gente va en motocicleta sin casco?”

Cameron Nicole Beard, de 19 años, de East Moline, Illinois, dijo que tuvo problemas para creerles a sus médicos sobre el vínculo entre la marihuana y los vómitos intensos.

“¿Quién quiere que le digan que no puede fumar marihuana, cuando piensa que la marihuana puede ayudar?”, dijo Beard, mientras se recuperaba de un episodio de vómito relacionado con la marihuana en un hospital de la Universidad de Iowa en Iowa City, el mes pasado. Contó que había perdido 20 libras en 10 días.

Aunque todavía no existe una cura mágica para la hiperémesis relacionada con la marihuana, Moulin y otros doctores dicen que están mejorando en el tratamiento de los síntomas, usando viejos medicamentos antipsicóticos y crema para los dolores musculares.

El doctor Heard dijo que los casos en Colorado parecen haberse estabilizado. Pero sin datos sólidos, y debido a que los números totales son pequeños, es difícil afirmarlo. Heard dijo que no cree que los casos del síndrome de la marihuana hayan aumentado después que se legalizara el uso recreativo en 2012, porque los usuarios crónicos probablemente ya tenían tarjetas de marihuana medicinal.

Chalfonte LeNee Queen sigue luchando por abandonar por completo la marihuana, pero sus síntomas se han reducido a un leve dolor de estómago. Ahora fuma un par de veces al día, en comparación con su uso casi constante en el pasado. Dijo que es lo único que funciona para controlar su depresión y ansiedad.

Volvió a tener un peso saludable y no ha estado en el hospital en un año. Dijo que no querría disuadir a nadie de fumar marihuana; solo quiere que la gente sepa que el uso intensivo puede traerles complicaciones serias.

“Ahora, si me enfermo, tan triste como me sentiré y tan enojada y decepcionada conmigo misma, al menos es mi elección”, dijo.

Síndrome de hiperémesis cannabinoide

El síndrome de hiperémesis cannabinoide es una condición reconocida recientemente por la comunidad médica. Afecta a una población pequeña, a un subgrupo de consumidores de marihuana que fuman varias veces al día durante meses, años o incluso décadas.




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