Por qué los biológicos y las células madre superan cualquier tratamiento


Para entender la repercusión de los productos biológicos / células madre en la medicina actual les haré una historia verídica de dos amigas muy allegadas, que aprecio mucho, Gilda y Ana. En los primeros meses del año pasado, ambas comenzaron a padecer de una condición llamada fascitis plantar, en otras palabras, un espolón calcáneo, que se caracteriza por profundo dolor en la planta del pie que se empeora al estar parado o caminar.

Ninguna de las dos conocía de la condición de la otra; y tomaron decisiones diferentes. Gilda decidió que se trataría con biológicos/células madre en StemCell USA, pues había oído hablar del poder milagroso de estos tratamientos. Como de costumbre, le indiqué un MRI (imágenes por resonancia magnética) en que se evidenció un tejido de cicatrización o queloide; en otras palabras, necesitaba un tratamiento con biológicos / células madre para revertir el daño y lograr la regeneración del tendón, además de eliminar la grave inflamación que sufría.

Un par de días después, le inyectamos el biológico /células madre sin que sufriera el mínimo dolor bajo la guía del ultrasonido (nueva técnica que se garantiza un cien por ciento) en el área dañada.

Por su parte, su amiga Ana desconocía la eficacia de este tratamiento y visitó a su médico primario. Este le indicó una radiografía, “que no mostró nada” y le recetó antiinflamatorios y terapia física por un mes. Pero hubo que descontinuar los antiinflamatorios debido a una severa gastritis.

Un mes después, Gilda estaba sin dolor y se había recuperado por completo de la grave inflamación y el queloide había desaparecido. Por su parte, Ana había terminado la terapia sin ninguna mejoría y su médico primario la envió a un podólogo. Este le inyectó cortisona durante dos semanas seguidas; dicho medicamento le provocó una subida del azúcar tres veces por encima de lo normal y le recetó una bota para caminar. Fue entonces que se enteró de la opuesta suerte de su amiga Gilda, quien había ya comenzado a caminar a diario durante 15 minutos para perder peso.

En ese momento, decidió venir a nuestra clínica para recibir el mismo tratamiento de su amiga Gilda con biológicos y/o células madre. Después de indicarle un MRI para evaluar su caso, observé la presencia de queloide y una grave inflamación. Y esta era la razón por la que ni las medicinas ni la terapia, ni las inyecciones de cortisona habían surtido efecto. Pero los bilógicos /células madre harían algo diferente.

El mes pasado, ambas vinieron muy contentas y aliviadas: al fin Ana había mejorado casi al ciento por ciento y Gilda ya puede caminar 45 minutos a paso rápido y ha perdido diez libras. Y ya Ana planea acompañar pronto a su amiga en las caminatas por la pista para ponerse en forma.




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