Abstracción Sólida. Estrategias desobedientes en el arte cubano contemporáneo


Recorrer la exposición Abstracción Sólida. Estrategias desobedientes en el arte cubano contemporáneo, es como adentrase en un gran mapa. Una cartografía visual abstracta, hecha de obras que llevan tanto de tipografías como de caligrafías y grafías, tanto de abstraccionismo como de arte conceptual.

La muestra reúne a diez artistas de diversas generaciones con obras en fotografía, instalación, pintura e intervención en el espacio. Los artistas invitados: Yaima Carrazana, Aurora De Armendi, Rafael Domenech, Filio Gálvez, Quisqueya Henríquez, Reynier Leyva Novo, Francisco Masó, Glexis Novoa, Ernesto Oroza y Rodolfo Peraza.

En general todas las obras participan de una reflexión sobre las condiciones de expresión del hecho artístico. En particular, es notable obras que parten de referencias gráficas, y otras fuentes documentales. Por ejemplo, Revolution is an Abstraction (2013-2017) de Novo, Model of Dispersal: Tabloid No.29 & Tabloid No.33, 2018 de Ernesto Oroza (…), y también la obra de Quisqueya Henríquez. Novo retoma pósters de la vanguardia rusa, eliminando los elementos textuales, reproduciendo solamente las formas desnudas pintadas sobre planchas de concreto. Oroza (…) por su parte, platea una instalación que combina, por un lado, las grafías de un póster del diseñador cubano Felíx Beltrán El aceite lubricante, es útil otra vez (1972), con el que cubre una pared de la galería. Por el otro, ejemplares de tabloides cuya portada reproduce las pintadas (con aceite lubricante) hechas por grupos procastristas en las paredes de la casa de la opositora cubana Liset Zamora.

Pero hay, además, obras cuya visualidad tienen apariencias más caligráficas -y diríase también más gráficas- de fondos y objetos planos. Son los casos entre otros, de Novoa, Masó, Filio Galvés, Carrazana, Peraza o De Armendi. Novoa en Bejuco, 2018 dibuja en la pared una “estructura” horizontal hecha de caligrafías geométricas que, en conjunto, refieren a extraños perfiles arquitectónicos modulares y rígidos. Masó inscribe en la serie Aesthetic Register of Covert Forces, 2017 segmentos con gradaciones, cuyos patrones de colores se inspiran en camisetas de los cuerpos de seguridad del régimen para camuflarse cuando reprimen la disidencia interna.

Rodolfo Peraza y Yaima Carrazana discurre sobre la normatividad y los protocolos activadores de aceptación o exclusión, de la relación entre el poder, la información y su configuración social coactiva. El primero, con una obra entre new media art y net art, Piligran 1.0, 2015, alude a la codificación de la información en la red y los subterfugios para el control de sus flujos. La segunda, con Fifty Percen, 2017, reflexiona sobre normativas del Ministerio de Justicia holandés, cada una impresa de color particular, sobre las dificultades y limitaciones en los procesos de integración.

La curadora de la muestra, Aldeide Delgado, comenta que Abstracción Sólida “supone la transgresión del paradigma epistemológico moderno de la abstracción y la reducción de su estudio – particularmente en el arte cubano- a las iniciativas grupales de los cincuenta”. A esto añada que “la muestra problematiza el propio concepto a partir de una serie de proyectos que asumen la desobediencia como estrategia de creación”.

Ello nos lleva a soslayar dos cosas. Primero, no estamos frente a una exposición de abstracción al uso. Porque si bien es cierto que en conjunto las “superficies” de las obras responden a una poética abstracta, del mismo modo lo es también, que esas “superficies” emanan de procesos más propio de poéticas neo conceptuales que de un afán de abstracción. Algo que se percibe, de un lado, por el interés de buena parte de las obras en la aplicación de métodos y herramientas asociados a disciplinas como, por ejemplo, la antropología, el urbanismo, la sociología o el saber histórico, o incluso informático. Del otro, por la incidencia en testear la relación obra-espacio-percepción, lo que incluye una reflexión sobre los elementos constitutivo del lenguaje artístico contemporáneo y sus mecanismos de representación.

Segundo, a propósito de estrategias de desobediencia en el contexto de la abstracción cubana, conviene recordar que cuando Fidel Castro llegó al poder en 1959, fue el arte abstracto quien revindicó para sí el derecho de ser la expresión de la nueva ideología revolucionaria. Detrás de este reclamo estaba la celebración en 1954 de la exposición Homenaje a José Martí. Plástica Cubana Contemporánea, inaugurada en el Lyceum de La Habana, conocida como AntiBienal o ContraBienal (José Antonio Portuondo, Itinerario estético de la revolución, 1974).

Organizada en respuesta a la II Bienal de Arte Hispanoamericano, auspiciada por el Instituto Nacional de Cultura de Cuba (gobernada por el dictador Fulgencio Bastista, Cuba 1901, España, 1973) y el Instituto de Cultura España (gobernada por el dictador Francisco Franco, España, 1892-1975). Participaron decenas de obras y artistas cubanos pertenecientes a diferentes generaciones y credos estéticos, pero la abstracción estaba en franca y clara mayoría (Graciela Pogolotti. Polémicas culturales de los 60, 2006). Sin embargo, a pesar de encabezar la revuelta artística revolucionaria contra el dictador, el gobierno revolucionario, se abstuvo de bautizar la abstracción como ideología de su discurso artístico.

Volviendo a Abstracción Sólida (…), esta problematiza el concepto de abstracción articulando un grupo de obras y autores “que asumen la desobediencia como estrategia de creación”. Lo curioso es que todas estas obras beben casi en la misma proporción tanto de fuentes abstractas como de fuentes neo conceptuales. Tal vez por ello se torna curioso también experimentar que el “espíritu de desobediencia”, provenga no tanto de las imágenes como sí de los procesos, del correlato simbólico de su producción.

Es decir, aunque estas imágenes como diría Georges Didi-Huberman, no inviten a la acción, si abren nuevas posibilidades de ideas y de pensamientos sobre la realidad. Una imagen que demande o exija acción, es de por sí una imagen susceptible de poder. Este no es precisamente el campo de imagen de la abstracción, y fue por ello que, esencialmente, los enunciados políticos culturales de la revolución apartaron a la abstracción de los años 1950 como ideología de su programa artístico. Abstracción Sólida (…), nos muestra la potencialidad de las imágenes abstractas en el arte cubano actual como un campo de posibilidades abiertas. Como un horizonte de expectativas que explora otros lugares, otras zonas de la expresión abstracta. Y ello invita, a potenciar la imaginación y a desbordar las reglas y cánones expresivos desde múltiples traducción.

‘Abstracción Sólida. Estrategias desobedientes en el arte cubano contemporáneo’ en Miami Bienale. 2751 N Miami Ave #1, Miami. Hasta el 25 de junio.

Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. dmatos66@gmail.com




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